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ISBN 92-2-311989-8
Primera edición 1999
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Prólogo
PRIORIDADES DE LA OIT EN LAS AMERICAS
Conclusiones de la XIV Reunión Regional Americana
Entre el 24 y 27 de agosto de 1999, en la ciudad de Lima, se desarrolló la Reunión de los 35 Estados Americanos miembros de la OIT.
Fueron acreditados 189 delegados y consejeros técnicos gubernamentales, de los empleadores y de los trabajadores. 17 Ministros o Viceministros del trabajo estuvieron presentes en la reunión. 14.1% de los delegados y 13.2% de los consejeros técnicos fueron mujeres.
También asistieron representantes de organiza- ciones internacionales oficiales y no guberna- mentales, las que habían sido invitadas en conformidad con acuerdos pertinentes o con decisiones del Consejo de Administración.
Desde hacía siete años no se reunían los Estados de las Américas en el marco de la OIT. La última vez fue en Caraballeda (Venezuela). Sin lugar a dudas el contexto hemisférico ha cambiado profundamente desde entonces y era por demás oportuna la reunión de Lima.
En el Continente se viene dando un movimiento hacia la integración económica y hoy existe una mayor conciencia sobre la importancia de la dimensión sociolaboral de la globalización económica y comercial. Además, luego de casi una década de ajuste estructural, se habla de una "segunda generación de reformas" tendientes a promover un desarrollo que merezca el calificativo de humano. Durante los '90 se han dado cambios importantes en la estructura y calidad del empleo, así como en la distribución de los ingresos, lo que tiene mucho que ver con la promoción de la equidad y el combate contra la pobreza. Por ello, en el marco del evento, se organizó un Panel sobre "Crisis financiera, ajuste económico y respuestas en el campo del empleo" que fue de suma utilidad. Las presentaciones del Ministro de Hacienda de Chile, Eduardo Aninat, del Vice Presidente de Planificación y Administración del Banco Interamericano de Desarrollo, Paulo Paiva, del Secretario Ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina, José Antonio Ocampo, y del Primer Sub Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, Stanley Fischer, y la mía propia, ofrecieron oportunos análisis para una mejor contextualización de las labores.
El eje de la Memoria del Director General a la Reunión Re-gional Americana fue el trabajo decente y la protección para todos. La misma estuvo al centro de los debates.
En la Memoria merecen particular atención la situación de los grupos vulnerables de nuestras sociedades (mujeres, jóvenes y niños) y no escapa de su análisis cómo, a la luz de la globalización y los requerimientos de competitividad, se hace imprescindible la renovación de los sistemas de formación para mejorar la productividad. Para el Director General son muy importantes, para el progreso social de la región, los nuevos contenidos de la Administración Laboral y las funciones de los ministerios de trabajo, en el marco de las relaciones laborales y los cambios en los sistemas de protección de los trabajadores.
La Memoria señala, de forma destacada, la necesidad de ampliar las oportunidades de trabajo para hombres y mujeres y la de asegurar protección para todos; puntualizando que es lo que nuestros países necesitan si queremos construir sociedades estables para el futuro. Se puntualiza también que, para la promoción de la justicia social en las Américas, la OIT priorizará _conjuntamente con su acción normativa y la cooperación técnica- el diálogo social.
La afirmación de la democracia en la región exige un compromiso radical con la justicia social si se quieres que los hombres y mujeres puedan tener fundadas esperanzas de que el progreso será, en el futuro, un "bien" accesible a todos, en la medida del propio esfuerzo. En dicha tarea los individuos, los Estados y las sociedades civiles tienen tareas urgentes que cumplir y el mundo del trabajo un espacio privilegiado para potenciar esfuerzos conducentes a la construcción de progreso económico y social.
El evento contó con la presencia del nuevo Director General de la OIT, el Embajador chileno Juan Somavía, quien destacó que su elección constituye un mandato para renovar y modernizar la Organización, a partir de los valores que la inspiran.
Destacó los "cuatro mandatos" que permiten comprender las expectativas que existen respecto del presente y futuro de la OIT:
a) El histórico de lograr que se respeten en su plenitud los derechos fundamentales en el trabajo, consagrados en los Convenios básicos de la OIT, así como aquellos otros que, sin ser fundamen- tales, constituyen lo que con razón se ha denominado el resultado del desarrollo de la conciencia social de la humanidad.
b) El político consistente en lograr la creación de la mayor cantidad de empleos de calidad. Se trata, en esencia, de generar mayores oportunidades de trabajo decente lo que va indisolublemente vinculado a la creación de empresas.
c) El ético de hacer todo lo necesario para ampliar la cobertura de la protección social. En la región, una gran mayoría de la población está al margen de sistema de protección alguno frente a los riegos del desempleo, de accidentes de trabajo, de la enfermedad y de la vejez. Es esta preocupación, junto con el aumento del empleo informal, precario y no registrado, una de las principales causas del alto grado de incertidumbre e inseguridad en el que viven tantas familias.
d) El organizativo de contribuir al fortalecimiento de las instituciones sociales, en especial las de empleadores y trabajadores, y de impulsar un diálogo constructivo entre ellas, en el marco de un tripartismo cohesionado y creativo. Enfatizó que "no hay diálogo social influyente sin organizaciones de trabajadores y de empleadores fuertes. No hay tripartismo eficaz sin Ministerios de Trabajo fuertes con estructuras modernas de administración del trabajo. Ello es parte de la identidad que tenemos que construir, y personalmente creo que hay una enorme cantidad de iniciativas por delante para reforzar a los actores sociales".
El debate, durante la Reunión Regional, fue muy rico y amplia la participación de los delegados y consejeros técnicos; lo cual ha permito un sólido documento de Conclusiones que publicamos por su valor en sí mismo y por que constituye un importante criterio orientador de las actividades de la OIT en los próximos años.
Las diferentes acciones que se sugieren pueden ser ordenadas en el marco de los cuatro objetivos estratégicos que habrán de orientar el quehacer institucional:
a) Promover y cumplir los principios y derechos fundamentales del trabajo.
b) Crear mayores oportunidades para las mujeres y los hombres con el objeto de que dispongan de unos ingresos y de un empleo decorosos.
c) Realzar el alcance y la eficacia de la protección social para todos.
d) Fortalecer el tripartismo y el diálogo social.
Para quienes tenemos responsabilidades de organizar los servicios que la OIT presta a sus constituyentes en América Latina y el Caribe, los debates en la Reunión Regional y sus Conclu- siones son comprendidos como una expresión de las demandas e inquietudes que debemos procurar satisfacer en el marco de las directivas del Programa estratégico de la organización para 2000-2001. Ellas, complementadas con las consultas que realizamos permanentemente con nuestros constituyentes, pueden facilitar una focalización de nuestra labor que nos permita ganar mayor eficiencia y eficacia en nuestra cooperación y asistencia, a partir de los valores que constituyen la misión institucional.
Conviene destacar que más allá del marco de gestión que ofrecen los objetivos estratégicos para ordenar los pedidos recibidos, existen indica- ciones precisas de los representantes de los Estados Miembros de las Américas que merecerán, desde una perspectiva regional, una respuesta creativa: la elaboración de Informes Nacionales sobre "Impacto social y laboral de los programas de ajuste" (que incluya los indicadores sociales más relevantes) y sobre "Consecuencias sociales y laborales de los procesos de integración".
Nuestros mandantes consideran que dichos informes pueden ser de suma utilidad para que sus Estados y la OIT puedan establecer diálogos constructivos con los organismos de Bretton Woods y el Banco Interamericano de Desarrollo así como aprovecharlos en el marco de la Organización de Estados Americanos y en la relación con los organismos relevantes del sistema multilateral.
Resulta interesante que en una encuesta a los participantes de la Reunión Regional de Lima el 90% de los entrevistados señalara que las acciones que realizan los organismos financieros multilaterales y la cooperación multilateral en el campo sociolaboral deberían desarrollarse conjuntamente con la OIT.
Además, dos tercios señalaron que su país necesita el apoyo de la OIT en las negociaciones comerciales internacionales. 83% de los entrevistados afirmó que, en el ámbito laboral, es importante tener visiones regionales para resolver problemas nacionales.
Estas cifras son significativas en sí mismas y más aún al relacionarlas con los debates de la Reunión Regional.
Quiero destacar la decisión de la Asamblea de incluir, como "Addendum", en sus Conclusiones una síntesis del debate sobre Cooperación Técnica.
Se trata de una indicación de la importancia que los países de la región le conceden a esta función de la OIT. Ello también merecerá, desde una perspectiva regional, respuestas creativas para desarrollarla con mayor eficiencia y oportunidad.
La publicación de las Conclusiones de la XIV Reunión Regional Americana de la OIT, por el valor, constituye un aporte para mejorar la gestión de la Oficina y para el progreso institucional de la Organización.
El hacerlas accesible a un público más amplio será de utilidad para que se vayan viendo los avances que realicemos y, durante la XV Reunión Regional Americana, precisar el nivel de cumplimiento al que habremos llegado. La evaluación es crucial
en una programación estratégica como la que pretendemos llevar adelante, cada vez más, con mayor profesionalismo.
Para quienes trabajamos en la OIT resulta muy claro que en una gestión por resultados, como la que viene promoviendo el Director General, se hace indispensable la difusión de información para propiciar _entre otros beneficios- aquellas sinergías que permitan el cumplimiento de los objetivos que asumimos por indicación de nuestros mandantes.
Valga la oportunidad para destacar la excelente labor realizada por los funcionarios y el personal administrativo de la OIT, en la sede y en la región. Ella permitió una alta calidad técnica y una impecable logística que facilitaron los trabajos de los participantes en la Reunión Regional.
El nivel de involucración en el evento, la calidad de las intervenciones de delegados y consejeros, asi como su identificación con los ideales instituciones y el futuro de la OIT permiten augurar que contaremos, quienes trabajamos en la Oficina, con su leal colaboración para realizar los mejor posible aquellas acciones que podemos y debemos poner en marcha para promover la justicia social en nuestros países y comunidades.
Ginebra, noviembre de 1999
Víctor Tokman
Director Regional de la OIT
para las Américas
Conclusiones de la XIV Reunión de los Estados Miembros de la OIT en las Américas
1. Los y las participantes en esta reunión apoyamos decidida-mente los cuatro objetivos estratégicos propuestos en la Memoria del Director General de la OIT: la promoción y aplicación de los principios y derechos fundamentales en el trabajo, la promoción de políticas y programas destinados a generar más y mejores oportunidades de empleo para mujeres y hombres, la ampliación de la cobertura y efectividad de una protección social para todos y el fortalecimiento del tripartismo y el diálogo social. Apoyamos asimismo los ocho programas focalizados (InFocus) incluidos en el Programa y Presupuesto 2000-2001, que aprobamos en la Conferencia Internacional del Trabajo (CIT) de junio de 1999. Igualmente, consideramos de especial importancia la incorporación de las perspectivas de género y desarrollo en todas las actividades de la OIT.
2. Otorgamos gran importancia al respeto y promoción de la Declaración de la OIT Relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo y su Seguimiento, adoptada por la CIT en 1998. Compartimos ampliamente la propuesta de llevar adelante acciones concretas para la creación de trabajo decente en nuestra región. La obtención de trabajo decente es una de las prioridades más inmediatas para la gente de las Américas.
3. Las políticas económicas deben ser armonizadas con las de justicia social, ya que el crecimiento económico es una condición necesaria pero no suficiente para generar trabajo decente. Se requiere además la aplicación de políticas económicas que promuevan el aumento de la productividad y garanticen la estabilidad macroeconómica necesaria para estimular el ahorro y la inversión.
4. El desarrollo de las empresas es importante para la creación de empleo, con base al respeto de los derechos sociales y laborales. Es necesario que el Estado genere un entorno propicio para la inversión, la creación de nuevas empresas, particularmente pequeñas y medianas, facilite el acceso al crédito y propicie el incremento de la productividad.
14. Se requieren sistemas educativos y de capacitación adecuados para mejorar la capacidad de inserción laboral. Debemos asegurar la mejora contínua de las habilidades para permitir la adaptación del trabajador y de las empresas a los nuevos desafíos de la economía globalizada. La OIT deberá apoyar técnicamente la moderniza- ción y la expansión de la cobertura de los sistemas de educación y de formación laboral, así como reforzar las actividades del Centro de Turín de la OIT y del CINTERFOR.
15. Las relaciones laborales armoniosas contribuyen al éxito de las empresas, y la negociación colectiva así como el cumpli- miento de lo pactado, constituyen un medio adecuado para lograrlo. Ello conducirá al aumento de la productividad, a la equitativa distribución de sus beneficios y a la mejora de las condiciones de trabajo. La OIT debe continuar prestando asistencia en este campo. Asimismo, debe difundir las buenas prácticas y experiencias y proporcionar información sobre empresas exitosas.
16. Se requiere desarrollar políticas y programas de empleo focalizados prioritariamente en los grupos sociales más vulnerables. En particular, jóvenes, mujeres, discapacitados y desempleados. El apoyo de la OIT en este campo debe contribuir a difundir las experiencias disponibles y a diseñar, ejecutar y promover dichos programas.
17. La formalización de las actividades informales debe constituir una prioridad para la OIT.
18. El trabajo decente no se circunscribe a un trabajo con adecuados niveles de productividad y salarios, sino que requiere que el trabajador esté protegido frente a los riesgos de accidentes. La prevención de estos riesgos constituye una inversión social y es económicamente rentable. La OIT debe continuar prestando apoyo en este campo.
19. Es necesario aumentar la eficiencia y transparencia en la administración de los recursos, avanzar en la expansión de la cobertura y preservar la integralidad de los sistemas de la seguridad social como vía indispensable para reducir el actual clima de inseguridad. Se requiere hacer un seguimiento tripartito de los resultados de los sistemas vigentes, así como de sus perspectivas a mediano y largo plazo. Esta debe ser una tarea prioritaria para la OIT.
20. Es un objetivo deseable diseñar redes de seguridad social que incluyan mecanismos para atender a los desempleados. Es necesario buscar la viabilidad económica e incorporar actividades formativas que faciliten la reinserción laboral del trabajador. La OIT debe promover la introducción de sistemas apropiados y proveer información sobre los costos potenciales y la factibilidad administrativa del mismo.
21. Es necesario mejorar nuestra capacidad para responder rápidamente a las situaciones de crisis y emergencia. La OIT debe asistir oportunamente a los países en el diseño y ejecución de un paquete de medidas y programas destinados a aliviar las consecuencias sociales de las crisis y emergencias.
22. Es importante que la OIT refuerce su capacidad de generación de información y de análisis del mercado de trabajo, y de previsión de los efectos laborales de las políticas económicas aplicadas.
23. Los representantes de gobiernos, trabajadores y empleadores presentes en esta reunión nos comprometemos a reunirnos en los próximos meses, dentro de la institucionalidad vigente en cada país, para analizar conjuntamente la puesta en práctica de las conclusiones de esta Decimocuarta Reunión Regional Americana. Ello permitirá informar sobre los progresos alcanzados en su cumplimiento a la próxi-ma reunión de ministros de Trabajo del hemisferio, a celebrar-se a comienzos del año 2000 en la República Dominicana.
Addendum
Cooperación Técnica
1. Queremos enfatizar la necesidad de que la perspectiva de la OIT se haga presente en forma permanente ante los organismos internacionales. Esta perspectiva facilitará la incorporación de las consecuencias sociales y laborales de las políticas y programas de ajuste promovidos por estos organismos, frecuentemente omitidos. Es alentador el informe del Director General respecto a la incorporación de la OIT en organismos permanentes del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Ese logro debe ser celebrado, apoyado y ampliado, extendiéndolo a otros organismos financieros y a las diversas estructuras de los mismos, lo que promoverá la coordinación de la actuación de los organismos financieros con la OIT.
2. Esta presencia de la OIT en los organismos debe ser nutri-da con informes nacionales sobre el impacto social y laboral de esos programas de ajuste, así como de los indicadores sociales más imprescindibles. La asignación de los recursos necesarios para esa actividad, de complejidad y relevancia indiscutibles, debería ser contemplada en el presupuesto de cooperación técnica de la región. Asimismo, estos informes deberán ser utilizados y complementados por otros que atiendan a las consecuencias sociales y laborales de los procesos de integración, en los que se encuentran embarcados la mayoría de los Estados Miembros de la región.
3. Entre los Programas InFocus presentados por la Memoria, deberían ser priorizados y debidamente dotados de recursos los relativos a la promoción de la Declaración de Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo y su Seguimiento, al desarrollo de la micro y pequeña empresa y su entorno institucional y económico, y también el del fortalecimiento de los interlocutores sociales. Especialmente se requiere también el apoyo y asesoría a los trabajadores y empleadores, a través de ACTRAV y ACT/EMP.
4. Sin Perjuicio de ello es necesario señalar que entre los objetivos señalados por la Memoria del Director General se menciona muchos que son responsabilidad de las áreas tradicionales de los ministerios de Trabajo: el adecuado cumplimiento de los Convenios internacionales, formalización del sector no estructurado, atención del problema de precarización del empleo, promoción de una nueva cultura de fiscalización del cumplimiento de la legislación laboral, necesidad de evaluar los efectos de las reformas laborales y de la seguridad social. La modernización de los Ministerios de Trabajo aparece como un objetivo de las secciones finales de los capítulos I y III de la Memoria del Director General. Sin embargo, ningún Programa InFocus está diseñado con este objetivo. Para cubrir esta carencia, los grupos gubernamentales, de los empleadores y de trabajadores han concordado en la necesidad de desarrollar otro programa relativo al fortaleci- miento y modernización de los Ministerios de Trabajo, imprescindible para apoyar a los gobiernos en las tres estratégicas, prioritarias y permanentes actividades mencionadas.